Una Breve Pausa
Alhelí es un torrente de energía que parece no tener fin y encontrar una pausa para retener en formato digital una de esas tantas imágenes con las que se llenan mis ojos cada día es un tanto difícil. También es verdad que no debe preocuparme tanto el hecho de querer inmortalizar todo, sobre todo si se trata de momentos para compartir en familia. Es el eterno dilema entre buscar un camino o disfrutar del que estás transitando.
Lo cierto es que en una de esas breves pausas donde dejó de dibujar y se apoyó sobre mi espalda para hacerme “cuco-acá-tá!”, tomé la cámara (que la tenía cerca, sino imposible) y capté lo que quedó del vendaval.














